Ferias y fiestas

   
Feria

      La feria de Doncos se celebra el segundo domingo de mes. En los años 30 eran las más notables de la montaña luguesa, pero lo cierto es que fue menguando hasta convertirse en una casi simbólica feria de porcino y que, finalmente, en los años sesenta, desapareció por completo. 

       No obstante, esta reseña debe tomarse como un manifiesto en favor de recuperar  tradiciones perdidas. Está claro que es imposible celebrar una feria al mes, pero estoy seguro de que, a más de uno, le gustaría recuperar aunque sólo fuera una al año.

    
San Antonio
      El 17 de Enero se celebra una de las fiestas más queridas de las gentes de Doncos. El invierno no ayuda a bailes y otros festejos, pero la devoción de la gente por San Antonio es algo que nace en lo más profundo de sus creencias y de sus corazones. Ese día se llevan cachorros para bendecirlos en la Iglesia y se reza para que no les pase ninguna desgracia a los animales domésticos. ¡Cuantas veces se ha rezado la conocidísima oración de San Antonio para que apareciera la res perdida en el monte!
  
El Santiago
      El 25 de Julio es el día de la Patria Gallega, y el día del Santo Patrón de Doncos, y... ¡la fiesta del pueblo!

 

      Desde Ponferrada hasta Lugo y desde Fonsagrada hasta Sarria, muchísima gente ha ido alguna vez a la fiesta del Santiago de Doncos. Aparte de la bellísima fiesta religiosa, presidida por la procesión del Apóstol y la Virgen bajo el ensordecedor ruido de las bombas que proclaman la alegría de las gentes, las magníficas orquestas, los propios fuegos y demás actividades lúdicas como los partidos entre solteros y casados, el tiro, etc. han concitado a gentes de las cercanías, y lejanías, para compartir un ambiente de sana diversión. Todo ello organizado por los mozos del pueblo (los ramistas), que a base de recaudar las ayudas de los vecinos y administrándolo como expertos ecónomos, han sido capaces de mantener, año tras año, el listón bien alto.

 

      Esto ocurre el día grande, el Santiago, las casas se llenan de familiares y amigos que han venido, a veces, de lugares de lo más apartado y se comparten los múltiples y variados manjares en una comida pantagruélica que parece no tener fin. Después una ligera siesta y, finalmente, al baile hasta altas horas de la madrugada, o más.

 

      Aún así, la fiesta más querida para sus habitantes es el día siguiente, de San Joaquin y Santa Ana, pero que aquí se convierte en el “Santiaguin”. En un ambiente más intimista, se da paso a una música autóctona e incluso las mujeres de la casa, liberadas algo del agobio del día anterior, participan de este festejo menor, mas sereno y, a la vez, más propio.

   

Procesión del Día de Santiago, en la que se sacan de la Iglesia a hombros el Santiago, San Antonio y la Virgen.

Cohetes que no falten

 

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